El Mundo de los Postres




Los "mugcake" o "tortas en taza" fueron ideados para darse un gustito en no más de 5 min.

Se hacen exclusivamente en microondas y para comer enseguida ya que no suelen ser preparaciones que resistan un tiempo de espera.

La difusión del chocolate a lo largo de diversos países europeos hace que posteriormente se disperse a diversos países y zonas de la tierra.

No obstante es bien sabido que en la mayoría de los países donde se divulga su existencia, el chocolate es entendido como una bebida, reservada tan solo a ciertas clases privilegiadas.
Torta de chocolate en taza

Ingredientes: para 1 persona.

15gr de manteca (1 cucharada sopera)
15ml de crema de leche (1 cucharada sopera)
1 huevo
20gr de azúcar (2 cucharadas soperas)
8gr de cacao amargo (1 cucharada sopera)
24gr de harina leudante (2 cucharadas soperas)
4 cuadraditos de chocolate
Leer tambièn: Crema de chocolate con avellanas.
Preparación.
  • En una taza (tipo café con leche) derretir la manteca al microondas durante 20 segundos a potencia mediana o fuerte (según el microoondas).
  • Ir agregando los ingredientes de a uno y respetando el orden.
  • Mezclar bien entre cada ingrediente con un tenedor.
  • La masa tiene que ser homogénea.
  • Agregar los cuadraditos de chocolate.
  • Cocinar el mug cake al microondas durante 1 min 40 a potencia fuerte.
  • Acompañar con dulce de leche, crema o salsa a elección.
En este receta reemplazamos la manteca por la palta.

Es un postre ideal para evitar consumir lácteos. Además lleva muy poca azúcar y harina, recomendable para darse un gustito durante alguna dieta.

Es bien chocolatosa y el sabor de la palta no se nota, aunque si su dulzor.

Si no poseen moldes para muffins (o individuales), pueden usar una fuente grande.

Deberán ajustar el tiempo en el horno ya que necesitará más cocción.

Si usan moldes de silicona, no es necesario enmantecarlos previamente
Tortitas húmedas de chocolate y palta

Ingredientes: para 8 porciones.

100gr de chocolate semi amargo
1 palta pisada (+/- 100gr)
20gr de harina 0000 o maicena
2 huevos
40gr de azúcar impalpable

Leer también: Crema de chocolate con avellanas.

Preparación.
  • Derretir el chocolate.
  • Mientras tanto, ir pisando la palta.
  • Tener cuidad que no queden pedacitos ya que si no se notarán en las tortitas.
  • Incorporar el chocolate derretido con la palta.
  • Agregar los huevos de a 1, ir mezclando entre cada paso.
  • Agregar el azúcar y luego la harina.
  • Enmantecar unos moldes para muffins y repartir la mezcla, llenando a 1/3 del molde.
  • Llevar a horno a 180° y cocinar 12 o 15 min.
  • Una vez enfriados, llevarlos a la heladera unas horas.
  • Desmoldar, espolvorearlos con cacao amargo o azúcar impalpable y comer bien fríos
Una ríquisima torta, ideal para preparar para algún evento importante.

El chocolate es una delicia que va bien con muchos postres y se disfruta como golosina o bebida casi desde el descubrimiento mismo del cacao.

Ingredientes: para 10 porciones.

300 g de chocolate para taza
175 g de manteca
5 huevos
1 cucharadita de gelatina sin sabor
100 g de azúcar
1 pizca de sal
200 g de dulce de leche
1 disco de pionono de chocolate
Torta mousse de chocolate y dulce de leche
Leer también: Tortitas húmedas de chocolate y palta.
Preparación:
  • Derretir la manteca con el chocolate a baño María o en microondas.
  • Poner 100 g de azúcar en una cacerolita, cubrir con muy poca agua y hervir 10 minutos.
  • Poner las yemas en un bol y las claras en otro.
  • Verter el almibar lentamente sobre las yemas mientras se va batiendo hasta enfriarlas.
  • Agregar el chocolate derretido con la manteca, la gelatina rehidratada en un poco de agua y mezclar.
  • Batir las claras a punto nieve con la pizca de sal e incorporar a la preparación anterior.
  • Cubrir un molde desmontable de 24 cm de diámetro con el pionono, extender el dulce de leche y volcar la mezcla de chocolate.
  • Dejar en la heladera 8 a 10 horas para que la mousse quede firme.
  • Quitar el aro, decorar con rulos de chocolate, espolvorear con azúcar impalpable.
  • Servir fría.
La difusión del chocolate a lo largo de diversos países europeos hace que posteriormente se disperse a diversos países y zonas de la tierra.

No obstante es bien sabido que en la mayoría de los países donde se divulga su existencia, el chocolate es entendido como una bebida, reservada tan solo a ciertas clases privilegiadas.

A mediados del siglo XIX el chocolate se solifica ofreciendo un aspecto nuevo, esta invención es oportuna ya que el surgimiento y creciente popularidad de otras bebidas comienza a rivalizar con el chocolate caliente.

Tal es el caso de una bebida que se hace muy popular en Europa: el café.

Lo cierto es que la difusión del chocolate hizo que se disparara la demanda mundial de otro producto, el azúcar de caña.

Este producto empezó a cultivarse en muchos lugares, y empezó a ser un bien de comercio a partir del siglo XVII. La producción de azúcar tuvo mayores demandas debido a la introducción del café y del té en las costumbres europeas.
cremadechocolate-avellanas
En China llega el chocolate a comienzos del siglo XVII gracias a la transmisión de los misioneros cristianos: jesuitas y franciscanos españoles. La introducción comercial a China en gran escala se realiza vía las rutas comerciales (como la Ruta de la seda) y por los grandes puertos de Asia (a través de Filipinas). La incorporación del chocolate a las costumbres culinarias del Japón es posterior, y data de finales del siglo XIX.
Leer también: Los postres han sido siempre el broche de oro de una comida.
La producción de cacao en el mundo está dominada por los países productores de África Occidental (principalmente Costa de Marfil y Ghana) logrando alcanzar casi un 70% de la producción mundial.

Hasta la década de años treinta su poder se vio sólo amenazado por Brasil.

Es en los años ochenta cuando los países como Malasia e Indonesia apararecen como productores.

Europa aparece como uno de los mayores consumidores de chocolate, tanto en proporción como en razón per cápita.


Ingredientes: (para unos 500 ml)
250 g de avellana
120 g de azúcar glas
30 g de leche en polvo
20 g de cacao en polvo
1 g de sal
1 vaina de vainilla
60 g de aceite de avellana
150 g de chocolate con leche

Preparación:
  • Lo primero que debes hacer es tostar las avellanas en el horno a 150°C durante 15 minutos.
  • Cuando estén tostadas, debes dejarlas enfriar antes de llevar a cabo el siguiente paso.
  • En un robot de cocina, tritura las avellanas tostadas hasta obtener una pasta.
  • Consejo: no deben estar completamente trituradas, deben quedar pequeños trozos de fruto seco.
  • Abre la vaina de vainilla y extrae las semillas de su interior.
  • Añade a la pasta de avellanas el azúcar glas, la leche en polvo, el cacao, la sal, la vainilla, y continúa triturando hasta obtener una textura uniforme.
  • Funde el chocolate con leche a baño maría, vigilando que no se queme.
  • Añádelo a la mezcla anterior y, por último, incorpora el aceite de avellanas.
  • Obtendrás una crema líquida.
  • Rellena los recipientes y guárdalos en la nevera al menos dos horas para conseguir una textura más consistente.
  • Para evitar que la crema se vuelva líquida de nuevo, consérvala en un lugar a menos de 18°C.

Llegan los carnavales y con ellos, disfraces, música, fiesta, etc. además de una serie de recetas típicas de esta fecha del año tan divertida y alegre: torrijas, tostadas, filloas, casadielles, leche frita, berlinesas o krapfen y orejas de carnaval.

La historia de esta festividad se remonta siglos atrás, ya que se trata de una fiesta cristiana que se celebra antes de lo que conocemos como Cuaresma. Cuarenta días antes de la Pascua de Resurrección, los cristianos tenían que preparar su mente y cuerpo para la llegada de Cristo basándose en la abstinencia diaria.

Por todo ello, antes de que llegara este periodo de privación, los creyentes necesitaban un tiempo de liberación, fiesta y placeres culinarios, que actualmente lo conocemos como Carnaval.orejas-de-carnal-sin-gluten
Otras teorías sitúan su origen en la repostería francesa debido a las frecuentes épocas doradas de las que fue protagonista. Su notabilidad comenzó ya en la época de la República Romana dotando de ciertas directrices el estilo culinario que hoy conocemos como cocina mediterránea pese a que en la actualidad no es principal su presencia en Francia.

Leer también: Los postres han sido siempre el broche de oro de una comida.

La posterior introducción de las especias a lo largo de la Edad Media imprimió el singular carácter que tiene en la actualidad la cocina franca aunque no fue hasta el Renacimiento, que trajo consigo el retorno de los placeres mundanos en todos los ámbitos de la vida cotidiana, el desarrollo fundamental de golosinas, pastelillos y demás manjares reposteros.

En este época se especula la creación, entre otras, de las natillas y su posterior evolución (añadiendo canela, vainilla, etc.) durante el siglo XVIII, en el cual Francia experimentó una apertura al mundo repentina y sorprendente.Todo esto, junto a un recién nacido espíritu liberal, produjo un enriquecimiento muy importante de la mesa y modales en la Francia revolucionaria.

Ingredientes.

6 orejas
160 gr preparado panificable sin gluten y un poco más para amasar
33 gr azúcar y un poco más para espolvorear
16 gr mantequilla derretida
1/3 vaso leche
1 cucharada anís dulce
1 huevo
1 chorrito zumo de limón natural
1 poco aceite de girasol
Pasos   
2 horas

Preparación.

  • Mezclamos todo en un bol. Batiendo muy bien.
  • La harina (sin gluten) de última.
  • Amasamos con una cuchara todo bien.
  • Y dejamos reposar 1 hora.
  • Colocamos la masa en una superficie enharinada (con harina sin gluten) y seguimos amasando bien, ahora con las manos.
  • Añadiendo harina hasta que la masa no se pegue a las manos.
  • Amasar y amasar.
  • Cogemos pedazos de masa del tamaño de una nuez grande y estiramos, primero con las manos dando forma de torta, y luego con rodillo como la imagen.
  • Si se pega se añade un poco de harina (sin gluten).
  • Ponemos aceite de girasol (el AOVE les da un sabor fuerte) en una sartén, y cuando vaya muy caliente (yo pruebo con un trozo de oreja) empezamos a freír las orejas, deben quedar ligeramente doradas por las dos caras.
  • Se les da la vuelta con 2 tenedores o espátula.
  • Se van colocando en un plato y se espolvorea de azúcar.
Las natillas son un postre lácteo muy extendido en la gastronomía española. Se trata de una crema elaborada con leche, yemas de huevo, azúcar y aromas como la vainilla o el limón.

Aunque se desconoce el origen exacto de las natillas, generalmente se sitúa su nacimiento en los conventos a lo largo de Europa. Esta teoría presenta coherencia debido a la naturaleza sencilla de su elaboración, su reducido coste económico y su riqueza alimentaria basada en grasas animales y proteínas al contener huevos y leche.

Por todo esto, constituiría un plato idóneo para los conventos, donde siempre ha existido cierta potenciación en el desarrollo de la cocina dulce a la par de cierta cultura de austeridad que potenciaba la sobriedad en el yantar, lo que derivaba en el máximo aprovechamiento posible de los alimentos y sus recetas en pos de platos sencillos pero alimenticiamente completos.
Natilla
Otras teorías sitúan su origen en la repostería francesa debido a las frecuentes épocas doradas de las que fue protagonista. Su notabilidad comenzó ya en la época de la República Romana dotando de ciertas directrices el estilo culinario que hoy conocemos como cocina mediterránea pese a que en la actualidad no es principal su presencia en Francia.
Leer también: Los postres han sido siempre el broche de oro de una comida.
La posterior introducción de las especias a lo largo de la Edad Media imprimió el singular carácter que tiene en la actualidad la cocina franca aunque no fue hasta el Renacimiento, que trajo consigo el retorno de los placeres mundanos en todos los ámbitos de la vida cotidiana, el desarrollo fundamental de golosinas, pastelillos y demás manjares reposteros.

En este época se especula la creación, entre otras, de las natillas y su posterior evolución (añadiendo canela, vainilla, etc.) durante el siglo XVIII, en el cual Francia experimentó una apertura al mundo repentina y sorprendente.Todo esto, junto a un recién nacido espíritu liberal, produjo un enriquecimiento muy importante de la mesa y modales en la Francia revolucionaria.

Ingredientes y composición.
  • Los ingredientes fundamentales para preparar natillas son yemas de huevos y leche, aunque actualmente suelen agregarse vainilla, azúcar, canela y limón.
  • Dependiendo de la tradición de las diversas zonas donde se cocinen, pueden llevar otros agregados como queso fresco, galleta, caramelo, chocolate o coco rallado.
  • Se ha de usar leche semidesnatada, por lo que si se utiliza desnatada, se deberá disminuir la cantidad de leche, para que las natillas no salgan demasiado líquidas.
  • Asimismo, para evitar que queden demasiado líquidas, se puede usar maicena para una mayor consistencia.
  • La maicena se mezcla en una taza con parte de la leche.
  • Las natillas se suelen hacer en unos 30 minutos, cocinándolas a fuego lento en un cazo, aunque según ciertas recetas se pueden cocinar también al baño María, al vapor, al horno, con o sin agua caliente, o incluso también en una olla a presión.
  • El truco para que no cuajen los huevos consiste en no añadirlos directamente en el cazo que previamente hemos puesto al fuego.
  • Cocinarlas hasta que estén listas pero no demasiado para evitar que se corten; resulta difícil, puesto que la diferencia la pueden marcar tan solo unos 2ºC.
  • El agua del baño María disminuye el calor y facilita que las natillas cuajen antes de tiempo.
  • Las natillas se dejan enfriar hasta alcanzar la temperatura ambiente, momento en el que se ponen en la nevera por al menos dos o tres horas.
También se venden natillas instantáneas o de sobre aunque, si no llevan huevo, no son natillas auténticas y el usuario podrá añadir las yemas al contenido del sobre de maicena.

Valores por 100 gramos.
102 kcalorías
2,9 gramos de grasas
15,4 gramos de carbohidratos
3,7 gramos de proteínas

La crema catalana es un postre derivado en el que se quema la superficie azucarada de la natilla con una paleta de hierro al rojo vivo.

En la crema pastelera se utiliza la mitad de leche que en las natillas.
El postre es el plato de sabor dulce o agridulce que se toma al final de la comida. Cuando se habla de postres se entiende alguna preparación dulce, bien sean cremas, tartas, pasteles, helados, bombones, etc. Por extensión se denomina postre a cualquier comida dulce incluso si su objetivo no es ser ingerido al final de la comida. 

Algunos ejemplos son las galletas o magdalenas.

Los postres han sido siempre el broche de oro de una comida. Un buen postre, resaltará la satisfacción de los alimentos anteriores. En muchos casos se planean como una agradable sorpresa, pero realmente constituyen también un complemento importante al aporte de nutrientes en la alimentación diaria.

Contienen elementos nutritivos como frutas, leches, huevos y elementos energéticos como azúcares y grasas. Son los postres los que endulzan la vida si se consumen con moderación. Hay postres que se preparan al momento o con anticipación, con el fin de agradar al paladar ya que existen postres en todas las temperaturas y texturas (al tiempo, calientes, fríos, helados y mixtos).

Importante es considerar en estos días que los postres son de gran aportación calórica y energética por lo que también se han diseñado en la actualidad gran variedad de postres que han logrado cambiar ingredientes por algunos con menos riesgos para la salud, ejemplo de ello son los que incluyen menos grasas, o bien frutas naturales, ingredientes sin refinar o azúcares sustitutas para evitar enfermedades como la diabetes mellitus o gordura.

INGREDIENTES: 8 porciones

1 caja de gelatina de naranjas
1 taza de agua hirviendo
1 taza de pulpa de frutillas
1 lata de leche condensada
200g de crema de leche batida
2 cucharadas de granas de chocolate

Es parecido a un helado, podríamos decir que es un helado, aunque en realidad no lo es. Es perfecto para consumir después de una cena de verano, en la cual hace calor y tenemos ganas de comer algún postre frío. También, en los países en los cuales Navidad cae de verano, es muy bueno para disfrutarlo junto a la familia en las fiestas navideñas. 

PREPARACIÓN: 15'

Poner el contenido de la caja de gelatina en un bol. Agregar poco a poco el agua hirviendo revolviendo con un batidor para que se disuelva perfectamente la gelatina y entibiar.

Añadir la pulpa de frutas, la leche condensada y la mitad de la crema de leche. Volcar en 8 copitas individuales o en 10 vasitos de papel aluminio y llevar a la heladera para que la crema se solidifique.

Decorar la parte superior de cada cremita con un copete de la crema restante y salpicar con la grana de chocolate. Servir bien heladas.
INGREDIENTE: 6 porciones

1/2 kilo de duraznos o damascos
50g de pasas de uva
1 copita de licor a gusto
2 vasos de vino blanco
125g de azúcar molido
2 limones (el jugo)
2 yemas

Prunus persica, originalmente Amygdalus persica L., el melocotonero (del Latín malus cotonus, «manzana algodonosa» - en alusión a la piel del fruto)2 así llamado en España peninsular y las islas Baleares, en las islas Canarias y en parte de Hispanoamérica. También se le suele denominar duraznero (del Latín durus acinus, «que tiene la piel dura» - referido a la piel del fruto) y a su fruto durazno, en países como Chile, Ecuador, Argentina, Uruguay, México, Perú y Venezuela


PREPARACIÓN: 20'

Pelar la fruta, partir al medio, quitar los carozos y cortar en casquitos finos. Lavar las pasas de uva, ponerlas en remojo con agua caliente durante 1 hora, escurrirlas, secarlas y remojarlas con el licor.

Poner en una fuente de cristal los duraznos y las pasas remojadas. Poner en un bol (para cocinar en baño María) el vino, el azúcar, las yemas y el jugo de limón.

Cocinar removiendo continuamente con un batidor hasta que la crema esté bien esponjosa (no debe hervir). Retirar del fuego y volcar sobre las frutas. Servir bien helado.
INGREDIENTES: 6 porciones

1 melón dulce maduro
1/2 pocillo de café bien concentrado (corto)
3 cucharadas de azúcar molido
2 cditas licor de anís seco
1/2 limón (el jugo)


El Cucumis melo, más conocido como melón, es una planta herbácea monoica de tallos rastreros. Se cultiva por su fruto, una baya pepónide de temporada veraniega con un gran contenido de agua (90%) y de sabor dulce.
El melón ya se cultivaba en el Antiguo Egipto durante el III milenio a. C., y su cultivo se extiende por la mayoría de los continentes

PREPARACIÓN: 20'

Cortar el melón por la mitad y quitar las semillas y las fibras. Con una cucharita para cortar papas a la cucharita cortar bolitas de pulpa de melón y mantener al fresco.

Azucarar el café, agregar el licor de anís, el jugo de limón y con esta mezcla aderezar las bolitas de melón. Rellenar las medias cascares de melón y mantener en el hielo hasta el momento de servir.

Si se desea, servir en copas en vez de las cascaras de melón.
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